Hola, soy Rosalva

Hola, me llamo Rosalva y hoy me diagnosticaron con leucemia linfocitica crónica.

Hace unos meses mi vida fue cambiando poco a poco. En momentos pensé que era solo cansancio, que tal vez tenía depresión, que eran consecuencias del encierro de tantos meses. Pensé que era cansancio de ser mamá, maestra de diferentes grados, mas niñera del mas pequeño, réferi, ama de casa, enfermera, plomería, jardinera, chef, vaya todo lo que se les pueda imaginar.

Los cambios al principio no fueron tan bruscos. Cansancio, mi periodo menstrual de 8 días cambio a 10 o 14 días, empezé con un dolor agudo en mi cabeza al acercarse mi periodo, tan agudo que me sorprendía que mi cabeza no estallara. Cosa hecha adrede, cuando ya sentía un estallido era cuando me empezaba a bajar mi periodo. Mis dedos los sentía hinchados y también sentía que me querían estallar y la sangre salir por ellos. Tuve muchos mas detalles que en su momento los tomé como exageraciones y me decía, estoy bien, es temporal. Solo que se me quite mi periodo volveré a lo normal y así era, con la exepcion de mi dolor constante de cabeza. Pasaron los meses y empezé a desmayarme, igual solo era cercas de mis periodos. Así que todo se lo atribuía a mi periodo; e igual que siempre, me decía no exageres, ya levantate no hagas un show. Para esto, ya tenia años que me salían los glóbulos blancos altos y los doctores me decían que tenia una infección y me la trataban con antibióticos y ya me sentía bien. Claro que era algo temporal, ya que cada mes tenia infecciones de garganta, oídos y también de mi parte. Estuve muchos años así. Hasta este Junio del 2020 que decidí dejar de tomar los antibióticos. Y sentí que mi cansancio era mas, que los desmayos eran mas seguidos, los dolores de cabeza estaban empeorando y sobre todo, antes me tomaba 6 horas en hacer limpieza general de mi casa y hoy me toman entre 4 y 5 días en poder llegar a terminar lo de antes. Claro, con esto se entiende que nunca pude terminar ya que en el proceso de medio día una casa con 3 niños pequeños es casi imposible que esté impecable. Ahora imagínense en 4 días! El constante sangrado de nariz, aunque era muy poco, aun es considerado fuera de lo comun. El hecho que me duelan los dedos al escribir o tocar cosas. No tengo seguro médico, estoy en Estados Unidos y mi única manera de ver a un doctor es ir a México. Caigo en el rango de muchos Mexico-americanos, así que es la única opción. Llegando a Noviembre le hice comentario a mi esposo (hasta con vergüenza) que estaba muy cansada. Recuerdo que lloré, parecía niña chiquita que le habían arrebatado un juguete y quejándose con sus papás. Mi esposo me abrazó y me dijo que solo de coordinarnos, que todo iba a estar bien. Por una o por otra razón no coordinábamos y se pasó el mes y el siguiente. A finales de Diciembre al estarme bañando, perdí el control de mis piernas y me caí. Recuerdo que mi esposo estaba muy al pendiente y como pudo abrió la puerta del baño y me vio practicamente sentada por no decir tirada con el agua callendome encima sin poder distinguir cual era agua y cuales eran mis lágrimas. Yo estaba quejandome, estaba enojada, demandaba respuestas del viento, de lo invisible, porqué Porque a mí Que me esta pasando!
Esa noche me derrumbé me pasé casi media hora ahí con el agua callendome, como si limpiando mi tristeza y mis inseguridades.
Decidimos ir con el doctor sin importar nada. Los siguientes días me la pasé casi sentada la mayoría del tiempo, claro sin dejar a los niños solos. Había momentos en que me sentía muy bien y en esos momentos hacia todo lo que no había podido hacer antes. Claro que el precio venía muy caro, despues de terminar tenía que estar sentada o de plano acostada, me sentía entre las nubes y mi cuerpo súper pesado, mis párpados eran difícil de abrir. Hasta me sentía temblorosa, como si hubiera hecho muchísimos ejercicios y ya no podía respirar de lo exhausta que estaba. Así fueron mis días hasta Febrero 8, 2021 que tenía la cita con la doctora, me pidió unos estudios de sangre para antes de tener su cita y seguí sus indicaciones. Entré a su consultorio ya con el sobre y empezó a introducirse y a hacerme preguntas cotidianas. Como a que se debe su visita, como se siente, ya saben las preguntas introductorias y poco a poco empezé a ver el cambio en su semblante al decirle mis sintomas. Tomó el sobre, sacó los estudios y me dijo, “Te voy a mandar con un hematólogo corazón, traes unas alteraciones en la sangre que ya esto es un caso delicado y necesitas una especialista.”
No lo voy a negar, si me asuste, también por dentro me decía, “ya lo sabia.” Como quiera me arme de valor y le pregunte, “porque doctora, que cree que pueda ser?”
Y también le hice el comentario que quería que me recetara algo para desparacitar a toda la familia ya que no lo hemos hecho hace mas de año.
A lo que me contesto, “No corazón, ahorita no puedes tomar nada, no puedo recetarte nada, el cuadro que estoy viendo aquí es de leucemia, claro, no soy experta así que déjame le llamo a una hematóloga que conozco para hacerte una cita. En estos momentos es muy importante que te cheque lo mas pronto posible.”
Y así fue, tenía muchas preguntas mientras sentía un peso apoderarse de mi serenidad. Traté lo mas posible de salir con una buena semblanza ya que mi suegra me había acompañado y no quería preocuparla mas. Mas tuve que decirle, como también a mi esposo y les pedí a mi familia por parte de mamá que pidieran una oración por mi, ya que me iban a hacer unos estudios y no sabíamos cual sería el resultado. No quise alarmarlos, simplemente les pedí una oración. Pasaron los días y me pedían mas estudios y a esperar una semana 2 semanas y a la tercera semana me dijo mi cuñada que porque no tratábamos otra opinión. Para esto ya me habían hecho varias pruebas de sangre, mis linfocitos estaban cada vez mas altos y teníamos ya una idea, solo que la hematóloga no nos daba algo concreto. Teníamos una idea de cual seria el siguiente paso, más la hematóloga nos seguía pidiendo otros exámenes de lo mismo. Así que decidí en decirle a mi cuñada que sí, y estoy muy agradecida. Consiguió cita para el siguiente día en Monterrey, nos fuimos muy temprano y gracias a Dios llegamos con bien. Ese mismo día, el 24 de Febrero del año 2021 me dió el diagnostico.

Porqué escribo sobre esto?
Porque somos muchas las mujeres que sentimos cansancio. No solo las mujeres, también los hombres. Y lo dejamos al estrés cotidiano, lo achacamos a la depresión, en nosotras a nuestra menstruación, a nuestros hijos o a algún conflicto diario.  Yo en lo particular tuve muchos detalles que fueron apareciendo poco a poco y decidí no ponerles atención por no verme exagerada, por no dar lata, por no cuidarme, por no amarme más, porque se me olvida que yo llevo el timón de mi barco y por llevar a todos a salvo a sus destinos, me olvido de mi persona. Me olvidé de que si yo, la capitana de mi barco se colapsa, se puede hundir mi tripulación. Claro que todos somos necesarios, mas no indispensables. Pero mientras alguien mas tome el timón, el barco va a estar sin destino.

Cuídense, chequense y no lo dejen al olvido. Es mejor tomar medidas al principio y atacar a este enemigo invisible que fluye entre las venas, a que estar invadida y que ningún armamento pueda detenerlo.

Lluvias parte del huracan

Llovieron colores
y se unificaron.
La obscuridad
que se extinguió
Se intensifico.
Llovieron sentimientos
Y entre ellos
La patria 
Espada de dos filos
Al orgullo acuchilló.
La prepotencia
simplemente se burlo.
La ira
se manifestó
Al sistema culpó
Y todo a su paso
Destrozó.
La acertividad
aunque sorprendida
Tuvo compasión
Mas solo observó.
Mientras la obscuridad cae
La luz se desplaza
Hacia los destellos.
Esperanza y desasosiego
Dan vuelco a este duelo.
El año en el que la tierra floreció
Y la humanidad se estremeció.

El Camino Sigue…

Se nos va entre los dedos
Esta existencia con esperanza y anhelos
Se nos va sin ni siquiera un adiós entre sueños
Y el camino sigue sin descansar
Como si al pararse el reloj dejara de funcionar.

Se nos va el aliento al opinar y desear
Se nos quita la dicha de odiar y amar
Nos dejas un hueco
difícil de llenar
Y a la vez con memorias
difíciles de olvidar.

Si, se nos va la bondad
difícil de expresar
Remordimiento maldito
Que encadena nuestro pesar.

Perdón exhaustivo
al alacrán ponzoñoso
Cesan las muertes
Cual aguijón extraido

Se nos escapa de las manos
Su existencia se extingue
Se lo llevan de nuestro lado
Y Dios lo recibe.

Aun pidiendo justicia
Aun pidiendo que reviva
El camino sigue
Y su tierna existencia
A pasado a ser divina.

White Dragon

Ice cold madness swirls in the air
As the white dragon soars at the tip of the world
There is a smell of rotten anxiety in my lair
We take our turns to bring the weekly supplies,
my comrade and I.

The little ones have no choice but to stay inside
While bubbles, mazes and puzzles keep them absorbed 
Alertness, psychosis and uncertainty
maintain us preoccupied.

Today, its fist attacked a member of our turf, 
Terrified, our leader ordered us
to be in confinement for the night
We’re vulnerable against this stealth assassin.

It’s been soaring for months
Grabbing the elderly, middle-aged and youngster leaving only droplets of poisonous blood behind.

“Mommy,” I heard my boy’s trembling voice, “I’m scared, is tita safe?”
“Of course she is,” i said without thought.
Separated we are, a boundary keeps us apart. 
Only by voice and video can we interact.
Is she really ok? I can not say.
And I’m afraid that scars will not heal
In my son’s beliefs

In the meantime, the day has come down to earth,
the night has got us at bay.
Still, let’s have faith that this dragon
Appease his rage
And become dormant again.

El día en que la ansiedad se apodero de mi.

En ocasiones hacían noches de bohemia en la casa. Este fue un de esos días. En aquel entonces acaban de terminar la placa de la segunda planta de la casa por lo cual se tenía que mojar. Hasta hoy en día, no tengo idea del porqué, mas lo hicimos. En aquel entonces entrabas a la casa y llendo de lado izquierdo estaba una sala, la cual tenía un set de sillones floreados. En la parte de en medio bajabas 2 escalones y te encontrabas con una estilo cantina rodeada de obras de arte. La que más me gustaba era la de zeus, sentado con un pie hacia atrás y el otro enfrente como si se estuviera dando la vuelta o como si alguien le estuviera hablando. Se veía majestuoso y robusto, con la mirada firme y viendo al horizonte. Debajo de todas estas estatuas estaba un camino de asientos al rededor donde nos sentábamos y algunos se ponían a tocar la guitarra y otros cantaban. Un ambiente ameno y familiar. La luz que nos daba durante el día era natural ya que el techo era un domo. Al lado derecho estaba la biblioteca, así le decía yo, practicamente era un librero que en la parte de abajo tenia puertas y la parte de arriba eran cuadros donde papá ponía sus libros y algunos cuentos y libros de nosotros, también tenia dos sillones de color café claro con una estampa redonda floreada. En ese día recuerdo que estaban todas las mujeres sentadas en la sala floreada y mamá me dijo que cambiara la manguera del lado derecho de la placa al lado izquierdo.  Subí al segundo piso y al llegar a la ventana me para un primo,
“También voy.” No lo pensé mucho y le dije que estaba bien. Nos salimos por la ventana y fuimos a donde estaba una escalera de madera que ibamos a subir para mover la manguera. Claro está, que a la edad de 7 años no piensas lo inseguro que es subir una escalera que solo esta apoyada a una pared y que esta cerca de la orilla donde podarías caerte de un primer piso casi 2. Pero bueno, ahí voy ya lo había hecho en varias ocasiones así que ya sabia lo que tenia que hacer. Al subir al techo del segundo piso caminé hacia la manguera y la arrastré al otro lado de la casa, vi hacia la calle y al ver que nunca subió mi primo, pensé que le había dado miedo. Al ir caminando hacia donde estaba la escalera iba pensando en como burlarme de el. La burla fue para mi. Al llegar a la orilla vi a mi primo tirado en el techo del primer piso con una mancha de sangre en el piso al rededor de su cabeza. Me asuste mucho pero no pude gritar, como pude y aferrandome a la escalera con cada movimiento al bajarla. Por fin toque el piso y tuve que saltar su pie para poder llegar a el. Le hablé y nada, lo moví, más sin reacción alguna. Sentí mucho frío y no podía hablar, no sabía que hacer. Me levanté y corrí hacia la ventana, al entrar no pisé bien y me caí dentro del cuarto vació. Intenté gritar pero mi voz no salio, solo lágrimas y sudor. Estaba segura que tenía frío, más mi cuerpo estaba empapado en sudor y mis manos con sangre. Lo único que pude pensar en ese momento era en bañarme. Como pude salí del cuarto y baje las escaleras. Al llegar a la primera planta vi a todos de reojo y seguí corriendo directo al baño. Me metí en la bañera, abrí el agua y me senté donde cae el agua. Estaba temblando, tenía mucho frío, sentía el golpe del agua caer sobre mi. No podía pensar, solo recordaba su cuerpo tirado, solo veía la sangre en mis manos, que iba a hacer?! Tengo que decirles a los demás, pero mis piernas no me hacían caso, mi voz no salia, solo sentía dolor en mi pecho, un nudo en la garganta, batallaba para respirar, me ardian los ojos de tanto llorar y no dejaba de temblar. No tengo idea de cuanto tiempo estuve ahí. Solo sé que entró mamá muy asustada y grito, “aquí está, diles que ya la encontré.” Eso fue lo único que recuerdo, despues de eso, todo es negro. No recuerdo cuando salí del baño, no recuerdo quien me cambio de ropa, no se nada. Hasta el día siguiente que desperté y pregunté por él. Me dijeron que estaba en el hospital, me preguntaron que que había pasado, y no sabia que decir. Yo tampoco se que pasó, yo solo fui a cambiar la manguera y cuando regrese el ya estaba así. Al parecer otro de mis primos fue el que lo vio y les dijo a todos. Estoy muy agradecida por eso. Cuando fui a visitarlo al hospital, le pedí disculpas. Y me dijo que ahora estaba bien padre porque le podía decir a sus amigos que lo cocieron en la cabeza.  Quería reír con el pero me sentí tan culpable de haberle dicho que estaba bien que subiera conmigo, que solo me salieron las lágrimas…